Acompañar, sostener, contener, guiar.
En cada proceso hay algo que no siempre se ve.
Detrás de un movimiento recuperado, de un avance que parecía lejano o de un gesto que vuelve a ser posible, hay trabajo, constancia y acompañamiento.
Las manos de quienes ejercen la kinesiología conocen ese camino. Saben cuándo insistir, cuándo acompañar y cuándo sostener. Están presentes en cada etapa, incluso en las más difíciles.
Cada día, en consultorios, hospitales, centros de rehabilitación y en la comunidad, los kinesiólogos y kinesiólogas acompañamos a personas a recuperar algo fundamental: el movimiento.
En el día del Kine, desde CoKiBA queremos reconocer ese trabajo cotidiano, comprometido y sostenido en el tiempo.
Hoy te celebramos a vos, a quienes cada día eligen poner las manos donde más se necesitan.
¡Feliz Día, Kine!


