Dos de cada tres casos de vertigo se pueden resolver con tratamiento kinesiológico

El vértigo posicional no es solo un problema de exposición a las alturas. Es un trastorno muy incapacitante que provoca –entre otros síntomas- vómitos, nauseas, sudoración e inestabilidad en los movimientos simples de la cabeza y generalmente se lo atribuye a problemas auditivos y neurológicos. Pero según un informe del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia de Buenos Aires dos de cada tres casos que los profesionales reciben como derivación con diagnóstico de “síndrome vestibular” son consecuencia de trastornos en el oído interno, que con una rápida
identificación clínica y rehabilitación kinesiológica tiene una resolución a corto plazo.
“Este trastorno incluye síntomas muy incapacitantes para los pacientes, pero tiene muy buen pronóstico y en la mayoría de los casos se resuelve con una sola consulta médica y procedimientos de rehabilitación sencillos”, explicó el licenciado Daniel García, integrante del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia (CoKiba).
Es lo que en la clínica diaria los kinesiólogos reconocen como Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB), una patología que aumenta cada vez más entre las derivaciones médicas que reciben los profesionales para iniciar tratamientos kinesiológicos.
“Erróneamente se cree que el vértigo es consecuencia de malas posturas en el trabajo, actividades diarias o por movimientos involuntarios provocados por contracturas musculares” aclaran desde CoKiba. Y como referencia, García confeccionó una estadística que indica que de un total de 94 consultas derivadas desde la clínica médica, neurología y otorrinolaringología (servicios donde la mayoría de las personas consultan los episodios de vértigo) 72 correspondían a diagnóstico de VPPB, o sea el 76%.
Según define la Organización Mundial de la Salud (OMS) el VPPB es una alucinación de movimiento, o sea que quién la padece tiene la sensación de que el cuerpo y el entorno se mueven, sin que esto suceda en realidad. Y, está presente entre el 30 y el 40% de los pacientes que acuden a la consulta de un profesional otorrinolaringólogo.
Pero si los análisis de datos se limitan a los profesionales de neurología (especialistas en vértigo y cinetosis), esa cifra se eleva considerablemente y puede representar hasta el 80 % de las consultas.
Los pacientes que manifiestan síntomas de VPPB, sufren una incapacidad transitoria hasta que se resuelve el problema. En general luego de la aparición del trastorno, los pacientes permanecen en reposo por “temor” a moverse y experimentar el vértigo. En muchos casos, la secuencia del proceso incluye para los enfermos licencias laborales y “stand by” en todas
sus actividades hasta superar el cuadro, explicaron los kinesiólogos de la Provincia.
El VPPB se define como Vértigo (sensación ilusoria de movimiento) Posicional, Paroxístico (se manifiesta de manera repentina, sin aviso) y Benigno, porque tiene solución con un tratamiento inmediato.
García recomendó a quienes presentan síntomas de vértigo que no deben “asustarse, ni automedicarse y asistir al médico de inmediato. Ocurre que si bien la patología no reviste gravedad, las crisis de vértigo son repentinas y muchas veces general accidentes involuntarios”.