Novedosos aportes de la Kinesiología en los tratamientos para la depresión

La depresión es la principal causa de discapacidad y la segunda causa de ausentismo laboral. Por eso los especialistas promueven el diagnóstico temprano para su posterior tratamiento. Y según la kinesióloga Nancy V. Mollar, integrante del Colegio de Kinesiólogos de la Provincia  de Buenos Aires (COKIBA), “desde la kinesiología se ofrecen distintas técnicas que nos permiten abordar al paciente en forma integral conectando cuerpo, mente y alma y mejorando así su calidad de vida”.

La Organización Mundial de la Salud define a la depresión como “un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración”, y asegura que es la principal causa de discapacidad en el mundo. Esta patología puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar el desempeño de las personas en su vida cotidiana (trabajo, escuela, deportes, vida social), y en el peor de los casos puede culminar en el suicidio. Tal es así, que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales motivos por los cuales las personas deben abandonar sus puestos de trabajo. La depresión es una enfermedad cada vez más frecuente que alcanza alrededor de 300 millones de personas, mostrando un incremento del 18% entre 2005 y 2015. En nuestro continente, este padecimiento alcanza al menos a 50 millones de personas, lo que representa a un 5% del total de la población.

Desde la OMS recomiendan que los países reconsideren sus enfoques en salud mental y la traten con urgencia, ya que faltan modalidades de tratamiento y los que existen son minimizados.

Desde la kinesiología se ofrecen diversos tratamientos que ayudan a palear la sintomatología de un cuadro depresivo como la angustia, el insomnio o la ansiedad, entre otros. Las alternativas terapéuticas que se brindan desde el campo kinésico se suman a la terapia psicológica y medicamentosa. Es decir, que no vienen a reemplazar los tratamientos tradicionales que abordan la depresión, sino más bien, a reforzar el abordaje de la problemática desde el ámbito kinésico. Mollar explicó que desde este campo profesional se aborda la enfermedad desde una visión holística, lo que proporciona un abordaje integral del paciente.

Entre las disciplinas que se ofrecen desde el campo kinésico se destacan: la eutonía, la acupuntura, la terapia acuática, el stretching y la osteopatía, entre otras. Todas estas alternativas, ayudan a contrarrestar la sintomatología de la enfermedad y le brinda al paciente un soporte para que pueda salir del cuadro depresivo.

En este sentido, Mollar explicó: “nuestro propósito es que el paciente pueda liberar tensiones corporales, psicológicas y emocionales llevando a cabo distintas terapias kinésicas”. Desde la eutonía, terapia acuática, stretching, ejercicio físico conducido por kinesiólogos, ejercicios respiratorios, etc, se busca que el paciente pueda revertir padecimientos psicosomáticos y lograr así mejorar su calidad de vida.

Además, la actividad física conducida genera serotonina, endorfina y neurotransmisores que van a proporcionar un efecto positivo en el paciente y así revertir el cuadro depresivo.

Por último, la especialista hizo hincapié en que los pacientes con depresión hagan kinesiología. “Es muy importante que los pacientes sepan que deben complementar sus tratamientos con las diferentes técnicas que se ofrecen desde este campo de la salud”, finalizó.