UN MAL DE ÉPOCA: LESIONES DE LA VIDA TECNOLÓGICA

Hay algo que no muchos saben pero unos cuantos sufren a diario: los teléfonos inteligentes, las tablets, los reproductores de música y el uso excesivo de computadoras no sólo vinieron a modificar el modo en el que nos vinculamos y trabajamos, sino también la manera drástica en la que esos dispositivos dejan sus consecuencias sobre el cuerpo.

Según el CoKiBA, de un tiempo a esta parte se incrementaron las consultas por dolencias conocidas como “cuello de Whatsapp” o “cuello de texto y pulgar atascado”, que surgen del sobreuso de estos artefactos.

“Más del 40% de las consultas de nuestros pacientes están relacionadas con el uso de la tecnología, tanto en el ámbito laboral como en el hogar, y es común entre los más jóvenes la presencia de dolencias relacionadas con el uso de smartphones, tabletas o videojuegos”, se apunta desde la entidad.

Los kinesiólogos explican que los pacientes llegan al consultorio con fuertes dolores de espaldas, cuello, hombros y muñecas que claramente se relacionan con el uso constante de los aparatos tecnológicos.

Otro de los males de época son los ojos rojos frente al monitor, algo cada día más común porque un alto porcentaje de la población tiene astigmatismos bajos.

“Las cuestiones ambientales en el caso de los chicos que tienen miopía son fundamentales y tienen mayor incidencia que las genéticas”, explica el oculista Bernardo María Salvio, quien a la hora de señalar algunas de esas causas ambientales no duda en apuntar contra la menor permanencia de los niños al aire libre. “El tiempo de exposición a la luz natural en edad de crecimiento -asegura-, es tan determinante como el uso muchas veces desmedido de dispositivos móviles con pantallas pequeñas”.

El contenido completo, representado por evidentes infografías en: https://bit.ly/2qzlAzw

 

 

 

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